domingo, 30 de junio de 2019

Lo inimaginable

No nos dimos cuenta, en qué momento pasó el tiempo. Nos fuimos sanando, te fuimos dejando ir y nos fuimos acostumbrando a que ya no estabas aquí. La vida volvió a coger su ritmo, y nos acostumbramos a el; nos hicimos a la idea de que los días llegaban con sus alegrías, enredos, sorpresa y tristezas, y así pasaron los años, 8 años ya.

Nos tocó volver a armarnos como familia, aprehender ciertas rutinas y des aprehender otras tantas. Fuimos dejando amigos y fueron llegando otros. Pero la vida es caprichosa, y se ensaña en enseñar. Hoy, que finalmente aprendimos, nos pone otra vez en esa situación para recordarnos lo frágil que es y lo absurdo que es dar por hecho cualquier situación.

Es inevitable encontrar las similitudes pese al paso del tiempo. Es inevitable sentir la misma angustia y la misma impotencia. Uno piensa que ya ha aprendido todo al respecto, que la siguiente no va a ser tan brutal, uno se obliga a creer que ya está preparado, que ya sabiendo lo que pasa todo va a ser más fácil, menos doloroso, menos traumático. Las sensaciones son las mismas, la incertidumbre tal vez más grande; el miedo a sentir lo mismo se va agrandando y uno camina mas temeroso. 

Lo inimaginable pasó, repitiendo situaciones, frases, momentos, pensamientos.

La razón intenta hacerse cargo, intenta controlar todo para disminuir el dolor, para evitar el golpe pero no es posible, hoy las circunstancias se repiten y nosotras nos sentimos tan impotentes como antes, tan dolidas y tan asustadas como ese día.
Lo sabíamos, estábamos claras y conscientes de la situación, pero nos cogió por sorpresa la realidad, porque la mente intenta creerle al corazón. 

El tiempo volverá a pasar y nosotras volveremos a aprender algo nuevo. Otra vez buscaremos la forma de re armarnos, de re ordenar la rutina; y un día nos daremos cuenta que el tiempo volvió a pasar y que ninguna lo notó.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario