lunes, 30 de abril de 2018
Temores
Hace nada estábamos hablando, y de repente, como es normal, saliste en la conversación, y le dije "siento algo muy raro por él, lo siento conmigo cada segundo, pero ya no duele, ya no lo extraño... o si, si lo extraño pero ya no me arde el corazón al hacerlo; ahora simplemente lo extraño y lo recuerdo..." y me dijo "es precioso! sabes cuán orgulloso estaría de ti? sabes cuán feliz está de verte en este momento diciendo eso?"
Me quedé pensando, y lo comprendí, eso de lo que hablan tanto, cuando dicen que el tiempo pasa y cura, que las cosas un día dejan de doler, que la vida sigue y uno la agarra de la mano... todo es cierto, sólo que no hay manera fácil de llegar ahí. Lloré mucho cada vez que te me viniste a la mente, lo hago todavía leyendo u oyendo algunas cosas, se me puso la piel erizada al oler ciertas cosas, al comer otras o al oír esas canciones que compartíamos solo los dos; y sin embargo, hoy no se me aprisiona el pecho cuando te recuerdo, ahora sólo estas ahí, adentro, calentando ese pedacito tuyo dentro de mi alma, dándome fuerza cuando me faltan, haciéndome reír cuando se me olvida y amándome como nadie más lo hará jamás.
Fui a ese sitio que tanto temía, 7 años han pasado y me temblaban las manos solo con pensarlo, y sin embargo entramos. Recorrimos los corredores y los cuartos, vi los sillones donde esperé noticias tuyas y vi la misma ropa que nos acompañó tantos días, y las lágrimas se quedaron a raya, el pánico que tanto temía... se quedó en el pasado...
Son 7 años, años en los que lloré, te extrañé, peleé contigo, te añoré, juré verte en las esquinas, oí tu voz en la calle, sentí tus manos sobre las mías, oí tu risa... 7 años en los que no dejé de extrañarte, pero que me permitieron curarme y dejarte ir, para construir la vida junto a ti y no contigo; hoy te extraño pero no me dueles...
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