viernes, 7 de diciembre de 2018

Como siempre, sorprendes!

Yo, que te tengo siempre en el corazón, que te traigo a la memoria cada tanto, que te siento algunos al lado mio; yo que intento no sentir la necesidad de llamarte a contarte cada logro, cada alegría, cada tristeza, de repente vuelvo y me sorprendo.
Y tu, que como siempre, me sorprendes de las maneras más lindas, te las arreglas para sacarme una sonrisa acompañadas de un par de lágrimas inquietas.

No existía la posibilidad de encontrarnos aquí, no había nada que nos uniera y te las arreglaste para hacerlo. Ella tan buena persona pero con una vida tan lejana a la nuestra, me contó su historia, su propia nostalgia dando pie a que yo le contara la mía, la nuestra. Y por cosas tuyas y del destino, me pregunta tu apellido y al oírlo se le ilumina la cara y me dice "Yo lo conocí! hace muchos años!" y yo, sentí el frío recorrerme entera y llenarme de alegría, de sorpresa y de amor; y como en una de tus historias, fuimos llenando los vacíos, fuimos recordando los personajes secundarios que nos conectaron para terminar por decirme "Claro que lo recuerdo! no lo vi más de tres veces, hace veinti pico de años, y lo tengo presente, su cara, su carisma, su alegría, su inteligencia, su todo el!, admito que te lo contemplé mucho!" y yo, entre risas y lágrimas te traje a este mundo una vez mas, llenándome de orgullo y de cariño, porque lograste como siempre, hacer mella en alguien más que te guarda mucho cariño. 

Ella, también te trajo y  lo hizo con mucha alegría, diciéndote "Mira, mira con quien vine a encontrarme yo en este momento, tantos años después, para cuidarla. Mira, cómo es de curiosa la vida, que nos tenía atados para volver a encontrarnos tantos años por medio de un recuerdo tan dulce y lleno de cariño. Tu tranquilo, que yo aquí te la cuido"

Justo en este momento, justo en estas fechas, cuando mi cabeza se amarra al corazón y te queremos tener aquí al lado celebrando, y sobretodo celebrando este número tan especial, que nos habríamos gozados los dos, que nos habría sorprendido y que nos hubiera retado a nuevas aventuras y nuevas promesas. 
Ya no me ardes, ahora me quieres y me llenas, me traes sorpresas y alegrías, y nos llenas de orgullo, porque nadie que te conociera, que te extrañe tiene un mal comentario tuyo, sólo recuerdos cargados de risas, alegrías y cariño.

Por esto te agradezco hoy, porque sigue dándome alegrías, sorpresas y recordándome que sigues aquí a mi lado, riéndote, abrazándome y mirándome. 

Porque aun hoy, sólo con mirarnos nos decimos todo!

No hay comentarios:

Publicar un comentario